Soy un santiaguino que se avecindó en el sur de Chile hace 20 años, cuando era un “mocoso” de apenas 17 de edad; desde ese entonces recorro continuamente todo el sur, y en estos 20 años me ha tocado crecer y madurar, y así, he tenido la posibilidad ver como "Santiago es Chile", como, sistemáticamente, sin importar el color político del gobierno de turno, se ha postergado a las regiones, de como los escasos recurso llegan cuando se tiene que compensar forzadamente el tremendo subsidio al “transantiago”, o cuando las regiones se sublevan; en otras palabras: “el que no llora, no mama”.
Hasta la década del 60 se puede decir que los mapas políticos de Chile llegaban hasta Pto Montt, ni siquiera “existía” Chiloé. Hace pocos años vi un avión enterrarse en la pista aerea de Castro (Chiloe) cuando trataba de despegar, con un enfermo, destino Puerto Montt; de como, en Chaiten, en la noche, se tenían que poner los autos alumbrando la pista para lograr que un avión aterrizara y sacara aun enfermo de urgencia. De como decenas de localidades quedan aisladas cuando el barco que les sirve de soporte se le echa a perder un motor; o, porque simplemente las condiciones climáticas de invierno impiden que este llegue por periodos de hasta varias semanas. De todo esto las autoridades en santiago no saben ni quieren saber, y así cuando hay una catástrofe natural, como la erupción de un volcán, ¿que hace la autoridad? trata de terminar con el poblado sacando a toda la gente que ha estado por siglos haciendo patria, siendo colonos, en ves de ayudarlos a reconstruirse, ¿por que?, porque su independencia y libertad es una molestia para el gobierno central.
Hemos visto como un gobierno recién electo trata, de entrada y en forma arrogante, demostrar su autoridad queriendo imponer un aumento en los precios de los combustibles a la región más austral; y obviamente como no le resulta y no aprende, vuelve sobre lo mismo, tratando a como dé lugar, incluso falsificando documentos, imponer sus necesidades y conveniencias económicas y políticas representadas por las centrales hidroeléctricas de Aysen, innecesarias y contraproducentes para esa región, a la cual no le retribuye en nada, simplemente para abastecer su “sistema económico, político y demográfico”. Así, los gobiernos, sin importar el color político que tengan, tienen sólo estos objetivos:
- Mantener el poder político absoluto en Santiago y en el presidente(a), el congreso es sólo una pantalla.
- Mantener el poder económico lo más concentrado posible para que haya una unión entre ambos y así sea un sólo gran poder que mantenga control absoluto del país en pocas personas.
Unos gobiernos lo han hecho con autoritarismo, otros con engaños y diplomacia, y este último lo está tratando de hacer con arrogancia, soberbia y prepotencia, es por ello que ante la menor insinuación de carácter (al exigir cambios en el trato basado en demandas justas y que finalmente llegaron a su límite al no ser accedidas históricamente, por los "gobiernos centrales"), responden enviando contingentes de policías que están cada vez más violentos, tratando de aplacar cualquier intento de sublevación, porque el gobierno central sabe que si esto aumenta, el control sobre las regiones se terminará y para siempre, y hay que considerar que unas decenas de muertos, para el gobierno central, será "daño colateral" utilizado políticamente.
Cualquier persona con 1 dedo (horizontal) de frente o más, se puede dar cuenta que 8 millones de habitantes concentrados en un sólo lugar no son sostenibles en forma natural, por lo tanto son dependientes de las voluntades y decisiones de las autoridades que obligan a las regiones a que los abastezcan de energía, combustibles, alimentos, agua, salud, etc. Porque al mantener a los ciudadanos así de concentrados se los pueden controlar fácil y barato, sin que sea necesario hacerlo por la fuerza, que finalmente se utiliza sólo como imagen para el control de “delincuencia”.
Si desde hace 30 años hubiese habido una verdadera política de regionalización e impedimento de crecer de la cuidad de Santiago, lo más probable es que hoy seríamos un país de estados federados o algo por estilo. Porque al haber más población en regiones hay más poder en ellas y estaría menos concentrado en Santiago.
Personalmente considero la peticiones de los Ayseninos sólo un pequeño parche para una herida que necesita cirugía mayor. Lo que se necesita es verdadera autonomía, que ellos elijan a sus autoridades, que sean capaces de asociarse con otra región (Magallanes por ejemplo) si así lo estiman conveniente; que sean capaces de determinar los impuestos que cobrarán, incluso por el combustible y donde lo comprarán (argentina por ejemplo), que determinen su propio camino a seguir para obtener sus recursos y desarrollarse, si quieren tener centrales hidroeléctricas (de las que soy absolutamente contrario) que lo hagan y vendan la electricidad al precio que ellos quieran, si quieren dedicarse al turismo que lo hagan. Creo innecesario una universidad regional, no así CFT, pero a cambio de eso, para los que logren ingresar a la universidad, deben ser becados por el estado (o su gobierno regional), que debe pagarles la estadía para que estudien condicionado a volver a trabajar por una cierta cantidad de años a la zona. Y así como eso pueden existir centenares de políticas que harías de las regiones polos de desarrollo independiente, mucho más productivos que en la actualidad.
Entonces hoy, el ojo con que las autoridades ven a las regiones esta totalmente errado por una distorsión que produce una realidad absolutamente distinta que es la santiaguina y una necesidad de mantener "su" sistema. En general, quienes vivimos en regiones, lo hacemos a un ritmo distinto, con una escala de valores distinta, con prioridades distintas, que aunque tendemos a mirar a Santiago como un modelo, jamás lo alcanzaremos, primero porque sabemos inconscientemente que nuestra calidad de vida es muy superior a la de ellos, y porque hasta la conexión tecnológica, en tipo y velocidad es distinta; lo que hace que la brecha entre el tipo de vida de Santiago y de las regiones se vaya aumentando hasta que se producirá un quiebre definitivo, que permita que vivamos en forma independiente y tranquila, y ya sea que el quiebre se produzca porque la distancia fué tan grande o porque un levantamiento social logra la independencia.
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ResponderEliminarLa verdad es que esta columna, de ser cierta es casi siniestra, pero no por eso falsa.
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