miércoles, 30 de noviembre de 2011
27 horas de ¿amor?
Hace un par de meses, especialmente esta última semana hemos sido mediáticamente bombardeados por el fenómeno "Teletón", al cual se asocian términos como generosidad, solidaridad, empatìa, amor, unidad, compasión, compromiso, etc. No entraré a hablar de cifras, ni de propósitos, metas ni tampoco ahondaré en la tácita amenaza de "nadie está libre, cualquiera puede necesitar de la Teletón" , cosa que es cierto, sólo que en mi esperanza de que en mi país disminuya algún día la hipocresía, la inconsecuencia, el doble estándar y las mil caretas, me referiré a que -en mi opinión- la Teletón (independiente de que favorezca a muchos quienes lo necesitan), es una de las mejores instancias de los shilenos para "mostrar su lado de la pose para la foto", ese lado "admirable" que se traduce en ir al banco a hacer algún aporte, sin antes pintar sus autos, las caras de sus hijos, y ponerse encima cuanta calcomanía, piocha, chapita, polera o bandera que demuestre la "generosidad" , que a mi parecer podría ser más genuina sin tanto aspaviento. Tampoco dejemos de lado la empatía, el respeto que la gran mayorìa de los compatriotas se echan al bolsillo a la hora de respetar los estacionamientos exclusivos para minusválidos, así como los accesos similares en edificios públicos o varios: ¿dónde queda la empatía, el amor al prójimo, si a diario vemos a adultos "instruyendo" a sus hijos a burlarse del "cojo", "la sorda", "el diferente", y a muchas veces mirar indiscretamente a un discapacitado? ¿Dónde está el mínimo de consecuencia? Ya sé...quizás en la juventud que deambula "acaballadamente" por las calles, o los conductores que mediante bocinazos , gestos con las manos, muecas o garabatos apuran a una persona que se esmera en cruzar en el paso de cebra con uno o dos bastones. Puede que el amor al prójimo también se manifieste en el banco, cuando se nos pide que le cedamos el lugar a alguna persona que llega enyesada, en silla de ruedas y movemos la cabeza y ponemos cara de dos metros por cinco minutos más de espera....contradiccón tras contradicción, pose tras pose, creo que el fenómeno "Teletón" sirve para "lavar la conciencia" y creernos el cuento de que somos un país tremendamente solidario, compasivo, generoso. Ante esto, yo me pregunto: ¿están presentes estas lindas y "espontáneas" actitudes los 365 días del año, o simplemente las "27 horas de amor"? ¿De qué me hablan, si la solidaridad, el amor, la empatía, la unión, NO tienen fecha exclusiva, salvo que queramos -públicamente- demostrar lo buena gente que somos? ¿Y qué pasa con el resto del año, cuando aparte de no respetar a un descapacitado en la calle, mirarlo "raro", burlarse o ignorarlo, aparte de todos esto, somos incapaces de mirar más allá de nuestras narices para aplicar la verdadera solidaridad y compasión con nuestros seres amados, con el prójimo que - sin conocerlo muchas veces- le negamos una sonrisa? ¿Dónde quedan las acciones, los pequeños detalles que son más importantes que los millones de dólares del "show de don Francisco" (ejemplo latente de la burla morbosa al prójimo en sus archi repetidos y copiados programas), porque no menos importante es la competencia de egos de los rostros de TV, de quienes se ha sabido se pelean por salir en horarios estelares del show, exigiendo tratos de estrellas que no tenemos acá en Chile. Show de egos, de inconsecuencia, de doble estándar, queda la triste y latente impresión de que no somos genuinamente solidarios, ya que creo que para llegar a ser una soociedad menos hipócrita y francamente generosa (no hablo necesariamente de plata) , es necesario mirar más allá de nuestro pequeño entorno y reconocer que más de alguien necesita un abrazo, eso es -en mi opinión- amor al prójimo y a la vida misma. No estoy contra la "Teletón", sí contra el cinismo de tanta gente... La verdadera solidaridad, generosidad o empatía van más allá de una moneda o un billete, son las actitudes diarias las que valen más que miles de millone$.
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