jueves, 9 de junio de 2011

Hidroaysen y legislación chilena para desarrollar este tipo de proyectos

(Sacado de un blog de acceso público, escrito por el Sr. Claudio Meier Vargas)


   Se plantea que HidroAysén es un buen proyecto porque (i) inunda relativamente pocas hectáreas y (ii) es amigable por ser no contaminante. Espero que pueda convenir conmigo que con esta vara, cualquier proyecto hidroeléctrico que "no inunde demasiado", pasará casi automáticamente a ser "un buen proyecto", ya que las represas básicamente no contaminan, ¿cierto?
   La realidad es muchísimo más compleja que eso, me temo. Es cierto, el impacto más mencionado de la hidroelectricidad es el área que se pierde bajo el embalse, que es moderada en este caso. Sin embargo, eso no lo convierte en el impacto más importante.
Una presa fragmenta una cuenca en dos. En el caso de HidroAysén, Baker 1, separa la cuenca del Baker en el 60% superior y el 40% inferior. Todos los flujos de organismos desde aguas abajo hacia arriba quedarán cortados para siempre. Algunos peces podrán pasar desde arriba hacia abajo por el vertedero o las turbinas. Pero los flujos de sedimento en todos sus calibres, materia orgánica, grandes desechos leñosos (LWD), etc. se verán alterados drásticamente, al igual que el régimen de caudales.
   Con estas presas operando, el Baker y el Pascua tendrán diariamente caudales mínimos menores a su mínimo histórico. O sea, el río todos los días (excepto durante crecidas) llevará menos agua de la que jamás ha llevado. Por otra parte, todas las tardes y noches, ocurrirán caudales máximos del mismo orden de magnitud que las crecidas máximas anuales. Si Vd. cree que los impactos ambientales causados por este juego de yo-yo son despreciables, debe informarse mejor.
   El desarrollo energético de un país implica costos económicos, sociales y ambientales. En los hechos, no hay "soluciones buenas", sino que sólo "menos malas". Desde esta perspectiva, es el Estado, mediante una política energética como la que no tenemos en Chile, quien debe decidir cuál es la combinación "menos mala" de fuentes. Esta decisión, que sí debiera ser una "Decisión País" (¡con mayúsculas!), debiera entonces tomarse en un marco consensuado, informado técnica y científicamente, de modo de escoger un camino energético que sea el menos costoso (incluyendo todos los tipos de costo), o bien como dicen, "el que genere el menor arrepentimiento".
   Hoy, como bien se sabe, son compañías privadas las que proponen los proyectos, sin ningún tipo de planificación. Estas compañías no son malas; sólo quieren ganar dinero, jugando con las reglas del juego que les imponemos como país. La responsabilidad por que estas reglas realmente resulten en la combinación "menos mala" de proyectos sigue recayendo en el país, esto es, en el Estado. Es hora entonces de que el Legislativo y el Ejecutivo se pongan las pilas, para darnos una Política Energética que nos permita desarrollarnos, sin destruirlo todo.

¿Cómo funcionan las cosas hoy?, ¿Cuál es el marco "planificatorio" mediante el cual surgen los proyectos como HidroAysén, Río Cuervo, las termoeléctricas a carbón, etc., que determinarán la matriz energética de Chile? - Es el marco del "laissez-faire" más absoluto. 
   Si Vd. quiere instalar una central hidroeléctrica hoy en Chile, los siguientes son los pasos a seguir:
i. Encuentre un río con una buena combinación de caudal, desnivel, y una garganta lo más angosta posible.
ii. Adquiera los derechos de agua no consuntivos
iii. Contrate una consultora ingenieril para que le "optimice" un diseño, esto es, le escoja una central tal que su diseño y su operación le resulten en el mayor beneficio económico privado.
iv. Redacte los términos de referencia de los estudios ambientales a llevar a cabo (sí, ¿increíble cierto?)
v. Contrate una "consultora ambiental" para que le haga el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) a su proyecto "óptimo" (desde su perspectiva privada), basado en sus propios términos de referencia.
vi. Presente su EIA a las autoridades, haga lobby, espere que hablen los ministros, que se intercambien papeles durante 2 ó 3 años, y ¡listoco!, su proyecto sale aprobado.

   ¿Por qué no sirve de nada esta supuesta "institucionalidad ambiental"? Porque los impactos de un proyecto hidroeléctrico quedan esencialmente determinados por tres cosas: la ubicación (qué se pierde bajo el embalse, qué hay aguas abajo, qué ecosistema se fragmenta y dónde), el diseño ingenieril, y la operación elegida para la central.
   En nuestro sistema, ESTOS TRES ASPECTOS FUNDAMENTALES YA FUERON ELEGIDOS POR EL PRIVADO, Y EL PROCESO DE EVALUACIÓN AMBIENTAL NO PUEDE AFECTARLOS.
   Viéndolo de otra manera: ¿cuánto cambian los proyectos ingresados al SEIA, después de toda su tramitación? La verdad, es que no cambian en NADA. ¿Por qué? Vd. verá, hay sólo dos alternativas lógicas para contestar esta pregunta:
i. Porque ya eran perfectos ambientalmente al ingresar al SEIA, y por ende no había nada que mejorar con la burocracia ("grabaciones con risas en el background"), o bien
ii. Porque nuestro sistema ambiental es completamente inútil
   Ahora, la guinda sobre la torta, Srs.: TODAS las centrales hidroeléctricas construidas en Chile, así como las propuestas, las que están en evaluación ambiental, etc., DESDE LA PERSPECTIVA AMBIENTAL, NO DIFIEREN EN NADA DE LAS QUE HACÍAN EN LOS PAÍSES DESARROLLADOS HACEN 100 AÑOS (con una excepción, la Ch San Pedro)
Lo digo de otra manera: de todo lo que se ha aprendido en cuanto a hidroelectricidad ambientalmente sustentable en los últimos 100 años, NADA aplicamos en Chile. Seguimos haciendo presas con una sola bocatoma, que afectan notoriamente el régimen de temperaturas aguas abajo, que cambian drásticamente los regímenes de caudal, que no son capaces de pasar nada de sedimento (líderes mundiales en tecnología para pasar sedimento por embalses: ¡los chinos!), que no tienen estructuras para asistir el paso de peces en ningún sentido, etc., etc.
   Desde la década de los 60 que en Europa y EE.UU. comenzaron a darse cuenta de los tremendos impactos ambientales que causan las represas, y desarrollaron tecnologías para remediarlos. La "ecología de ríos regulados" se estableció como disciplina en la década de los 70, y se asume que se consolidó con la publicación en 1979 del libro "The Ecology of Regulated Streams" (Ward & Stanford). A inicios de los 80 se comenzó a publicar el journal "Regulated Rivers: Research and Management", y en 1984 Petts publicó su texto clásico "Impounded Rivers: Pespectives for Ecological Management".
   ¿Cuánto de este conocimiento, desarrollado en los últimos 50 años, aparece en los diseños de nuestras presas "a la chilena"? NADA
   ¿Por qué? PORQUE EN CHILE NADIE LEE, APRENDE, SE INFORMA. El sistema es una burocracia oficial para sancionar que los proyectos "cumplen ambientalmente" (greenwashing), pero no hace nada para mejorarlos de verdad.
   ¿Qué hay que hacer para tener hidroelectricidad realmente sustentable en Chile? Lo invito a leer el siguiente artículo, que desarrolla las ideas anteriores con lujo de detalles. Aunque es un primer borrador, está muy legible y claro:
http://pdfcast.org/pdf/hidroelectricidad-realmente-sustentable 
Cordiales saludos
Claudio Meier Vargas
Ingeniero Civil Hidráulico
M.Sc. Ingeniería Hidráulica
Ph.D. Ecología de Ríos



1 comentario:

  1. Puro bla bla...
    pretender que un país estudie, lea y aprenda lo suficiente para opinar sobre un tema técnico, es por lo menos, soñador.
    Es como que el médico hablada de cómo se tiene que manejar la economía del país... de qué estamos hablando?!?! Cada uno a lo suyo, trabajo! desarrollo! eso es lo que Chile necesita!!!
    Cuando seamos un país que está realmente bien en términos económicos, entonces nos daremos lujos como son las energías "limpias", por ahora hay que preocuparse del que menos tiene y tratar de que tenga más.

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